4 de julio de 2022

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Invasión y atentado en zona arqueológica de Moquegua

Moquegua. Terreno en Calaluna declarado intangible es ofertada en redes sociales. Maquinaria hace movimiento de tierras. Dirección de Cultura advierte que los que atenten contra propiedad pueden ir a la cárcel. Promotor niega que proyecto esté en zona protegida.

Trabajos. Maquinaria adecuó plataforma en terreno que sería zona arqueológica. Foto: Rodrigo Talavera/La República

Desde el miércoles 27 de octubre una maquinaria viene removiendo las tierras en la zona arqueológica de Alto Calaluna- Montalvo, ubicada en el distrito de Moquegua (Provincia Mariscal Nieto).

El predio, declarado intangible por el Ministerio de Cultura, alberga restos de la cultura Huaracane – Tiwanaku, antiguos peruanos que habitaron el valle en la época preinca. Sin embargo, la zona se promociona como una habilitación urbana. Desde el 21 de octubre último, el ciudadano Renzo Catacora, a través de su página de Facebook ofrece en venta terrenos en la zona a US$ 160 por metro cuadrado, lo que da cuenta que se viene lotizando.

En comunicación con La República, Catacora aceptó que se remueven tierras y que se venderá terrenos, pero niega que sea en zona arqueológica. También descarta que los trabajos de la maquinaria pesada hayan dañado algún vestigio.

De acuerdo a la denuncia recibida por este diario, la máquina pesada destruyó vestigios históricos. La República llegó hasta el lugar y constató el grave daño causado. Se observa vasijas expuestas y destruidas. Además, se ha abierto un camino de trocha, lo que hace ver que los trabajos no son solo de ahora. En el lugar se observa pequeñas casitas de carrizo, lo que advierte que ya se estaría tomando posesión en el terreno arqueológico.

¿Lotizado? En el lugar se observan cuartos de esteras. Foto: Rodrigo Talavera/La República
¿Lotizado? En el lugar se observan cuartos de esteras. Foto: Rodrigo Talavera/

El titular de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Moquegua, Omar Benítez, reconoció que hasta su despacho llegó una denuncia escrita el viernes último, donde se advertía la realización de trabajos en esta zona “protegida” por desconocidos.

El funcionario explicó que el asesor legal y el arqueólogo de la institución fueron al lugar en horas de la tarde y en efecto, divisaron la maquinaria y los trabajos que se habían realizado. Sin embargo, no hallaron a los propietarios de la unidad, por lo que solo se dejó un documento, exhortando a no realizar ninguna labor.

Explica que las zonas protegidas requieren inevitablemente de la autorización del Ministerio para la realización de algún tipo de trabajo, de lo contrario se estaría atentando contra el patrimonio arqueológico.

Benítez reconoció que más allá de enviar el documento con el exhorto, no pueden hacer mucho. Se debe esperar un informe técnico del arquitecto del Ministerio de Cultura, que acudió a la zona, para saber la real situación del predio. No obstante, por ser feriado largo no podrían intervenir directamente hasta el miércoles, primer día hábil de la semana. En ese sentido, no se ha pedido, a la fecha, la intervención del Ministerio Público, ni de la Policía.

Niega ser invasor

En comunicación con La República, el promotor de la venta de terrenos, Renzo Catacora, negó que esté realizando la venta de terrenos que forman parte de la zona declarada intangible. Argumentó que la promoción corresponde a tierras que están en otra zona de Calaluna – Montalvo. “Ahí donde refiere que hay restos arqueológicos, estamos haciendo un movimiento de tierra en nuestro terreno, sin tocar el área del INC (Ministerio de Cultura)”, manifestó.

Dio a conocer que es propietario de dos terrenos distintos. Según su versión, uno es de 15 mil metros cuadrados que está contiguo al área con restos arqueológicos y otro de 17 mil metros cuadrados, donde sí venderán los terrenos. Según la promoción en redes sociales, el precio es de 160 dólares el metro cuadrado.

Catacora manifestó que adquirió los terrenos a una señora, hace muchos años. No recuerda el nombre. Negó que haya dañado los restos arqueológicos con la maquinaria pesada y que solo hizo movimientos de tierra en una esquina del área. “La zona arqueológica está más arriba, pero yo no he tocado esa zona (…) solo en un pedazo hemos hecho una plataforma para poner un módulo”, afirmó.

Daños. Vasijas que estaban enterradas fueron dañadas. Foto: Rodrigo Talavera/La República
Daños. Vasijas que estaban enterradas fueron dañadas.

Según Catacora, la zona arqueológica está delimitada con sus terrenos por unas señales que fueron puestas por el Ministerio de Cultura. Tras la inspección del viernes, explicó que la entidad se comprometió a colocar un letrero.

El empresario argumentó que tiene varios terrenos y casas en venta en Moquegua que promociona a través de su empresa Renkat Propiedades.